jueves, 19 de marzo de 2009

Crónica de un desvío feliz: Santa Cruz de Flores, entre el vino y el cielo

Después de recorrer Trujillo y Huancayo —ya con las piernas cansadas y el alma llena de postales— decidí que era hora de cerrar mi tour por Perú y volver a la querida Argentina. Pero antes, como quien se despide con un último suspiro, salí a caminar por el centro de Lima con la mochila al hombro, sin rumbo fijo, solo con la certeza de que el viaje aún tenía algo más para regalarme.

Era temprano, el centro estaba casi vacío, y al llegar a la calle Leticia escucho un anuncio: “¡A Mala por cuatro soles!”. El nombre me intriga. ¿Mala? ¿Será tan mala como suena? Pregunto cuánto demora el viaje. “Dos horas”, me dicen. Eran las ocho de la mañana, así que saco cuentas y decido que sí, que puedo conocer ese lugar de nombre curioso antes de volver a casa.

Ya en el bus, le pregunto al señor que va a mi lado qué hay para ver en Mala. Me dice que es como Lima, pero más chico. Pero si me gusta el vino, que me vaya a Flores o a Calango. “El vino de Flores es buenísimo”, me dice. ¿Vino de flores? le pregunto, sorprendido. “¡Nooo! El vino es de uva, Flores es el nombre del pueblo”, aclara entre risas. Ahí entendí que el destino me estaba guiñando el ojo.

Le pregunto dónde almorzar. “Azpitia”, me dice. “Ahí hay restaurantes buenísimos”. ¿Y no voy a ir a Santa Cruz de Flores? “Está cerquita, Azpitia es su anexo”. Así que decido ir primero a Santa Cruz de Flores, y luego a Azpitia para almorzar.

Y qué decirles… no me arrepiento ni un segundo. Llegar a Flores fue como retroceder en el tiempo. Las vitivinícolas artesanales, la gente cálida que te invita a probar sus vinos, piscos y macerados como si fueras parte de la familia. Caminé hacia el río con otro señor que iba para allá. Antes de llegar, un canal con agua cristalina me detiene. “Es de manantial”, me dice. ¿En serio? “Sí, con esta agua se abastece el pueblo”. ¿Sale por el grifo? “Claro, así es”. En mi país, el agua de manantial se embotella. Acá, se comparte.

Santa Cruz de Flores, me entero, fue durante años un anexo del distrito de Mala. Recién en 1922 fue elevado a distrito por la Ley N.º 4611. Su nombre honra a la Santísima Cruz, patrona del pueblo, y a las flores que los frailes franciscanos vieron brotar en sus fértiles tierras. Hoy, con una extensión de 100.06 km², es uno de los 16 distritos de la provincia de Cañete, y se le conoce como la Capital del Vino y el Buen Pisco.

Después de esa experiencia, decidí ir caminando hasta Azpitia. Me habían dicho que la combi costaba S/. 1.20, pero yo, fiel a mi estilo, preferí ir a pie. El trayecto me llevó unos 40 minutos, pero el asombro me duró hasta hoy. Las chacras, el aire fresco, los paisajes… todo hacía que el camino se acortara. Y cuando pensás que no podés ver algo más hermoso, llegás y ¡Ohhhhhhh! Azpitia está en lo alto, y desde allí ves el valle como si estuvieras en un balcón. Por eso le dicen el Balcón del Cielo.

Compré frutas, agua mineral (porque ya no estaba en Flores, viste), y me senté en uno de los miradores. No quise entrar a ningún restaurante para no perderme ni un instante del paisaje. A las cinco de la tarde volví a Lima, satisfecho de haber dejado que el pueblo de Mala me llamara la atención y me regalara esta joyita escondida.

Me alegra saber que ahora Santa Cruz de Flores tiene su propia página web. Yo fui hace dos años y nunca pude encontrar información. Bien por ustedes. Que este rincón siga brillando, como el vino que nace de su tierra.

Nicolás Miyara Desde el Río de la Plata, con el corazón aún en Cañete


📸 Imágenes que acompañan la crónica

  1. Santa Cruz de Flores, la Capital del Vino Viñedos soleados, bodegas artesanales y el espíritu festivo de la vendimia. Ver imagen en

  2. Vitivinícolas artesanales y tradición florina Productores locales compartiendo sus vinos, piscos y macerados con calidez. Ver imagen en

  3. Canal de agua cristalina de manantial El momento de asombro: agua pura que abastece al pueblo directamente del manantial. ()

  4. Río Mala y paisajes naturales Caminata hacia el río, rodeado de chacras y aire fresco. Ver imagen en

  5. Azpitia, el Balcón del Cielo Vista panorámica del valle desde lo alto, fruta fresca y miradores que invitan a quedarse. Ver imagen en


1 comentario:

  1. real mente santa cruz de flores es un hermoso lugar.. donde despejarse del gran y pesado estres de lima...

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